sábado, 21 de julio de 2012

Tramo gallego del Camino de Santiago: Etapa primera: Hospital de la Condesa- Portomarín

No estoy acostumbrado a dormir con tanta gente pero consigo descansar a pesar de mi sueño intermitente. Me sorprendió cuando llegué a la habitación a las diez de la noche ya había muchas personas durmiendo, pero a la madrugada siguiente lo comprendí: antes de las seis de la mañana ya empezaron a sonar los despertadores de los móviles y con linternas los peregrinos empezaban los preparativos de la nueva etapa. En verano es importante aprovechar las primeras horas del día para andar o pedalear y parar al medio día.
Esperé a que la habitación se despejara para levantarme y me puse en marcha a eso de las siete de la mañana. En el mismo bar donde cené, tomé un café con leche y una tostada de hogaza gallega. Empiezo con mucha niebla por carretera pero pronto tomo el camino.
Subo el alto do Poio andando, tirando de la bici por una cuesta imposible por lo que decido volver a la carretera improvisando una pequeña linterna con luz roja puesta con cinta aislante en la parte de  atrás de la bicicleta. Tantos días para preparar el viaje y al final salgo sin detalles de seguridad que pueden ser importantes ante fenómenos inesperados como la densa niebla matutina. Hace fresco a esta hora, ideal para pedalear.
                                                                 Cruz de santiago en Triacastela
Llego pronto a Triacastela y, de las dos opciones,  decido ir por Samos todavía por carretera. Paso por un impresionante monasterio, tengo entendido que también hace de albergue de peregrinos, pero no me paro a verlo por dentro.
  
Puente en Samos

                                                                    Monasterio de Samos                                                                                                                                                                                                     

Sigo hasta Sarria y me meto casi sin darme cuenta en el centro de la ciudad. Es pronto para terminar la etapa y me encuentro con fuerzas así que decido seguir sin mirar el mapa ni las informaciones.
Paso por un desvío a Barbadelo, pero al no ver ninguna indicación de albergue sigo. Llego hasta Lavandeira cansado y hambriento pero allí me informan de que no hay albergues y que el primero que me encuentre será en Portomarín. Debo de poner cara de susto porque a continuación me dicen que es cuesta abajo por lo que me tomo un aquarius y sigo.
Efectivamente, una larga bajada por carretera con estrecho arcén en medio de paisajes de praderas alternando con robles y castaños me espera hasta llegar a Portomarín, al lado de un pantano bajo de agua. El pueblo está en alto y tengo que preguntar para llegar al albergue público.
Después de comida y ducha, ya descansado hablo con otros dos "bicigrinos" que me describen el su trayecto hasta allí por el camino. Me doy cuenta del error que he cometido al venir por la carretera y que probablemente me haya perdido un bonito trayecto, más lento pero seguro por el camino.
Tendré que volver ha hacerlo en otra ocasión.

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