sábado, 21 de julio de 2012

Tramo gallego del Camino de Santiago. Etapa 2: Portomarín- Melide

Decidido a rodar lo menos posible por asfalto, sigo a los caminantes en esta fresca  mañana. Saliendo de Portomarín, nada más pasar un puente comienza una buena subida que obliga a poner el plato pequeño y el piñón grande hasta que me veo obligado a echar pié a tierra para continuar. Ya arriba el camino discurre paralelo a la carretera.

En un recodo del camino un grupo de peregrinos norteamericanos han tumbado y tapado en el suelo al borde del camino a una compañera que no se encuentra bien. Acaban de llamar a un taxi que ya viene de frente por el camino para recogerla. Afortunadamente hay infraestructura en estos pueblos para este tipo de urgencias. Pasado el susto el camino recobra la calma entre campos de maíz, castaños y viejos robles.
                                                               La fuente del peregrino
Pasando por una pequeña población unos niños voluntarios me ofrecen un te o café caliente que acepto haciendo una pequeña parada en un banco improvisado. He llegado a la Fuente del Peregrino donde charlo con el grupo de niños voluntarios y otras personas que me explican su  proyecto. Agradezco el té que y sigo viaje entre humildes casas  y hórreos, cruceiros, pequeñas iglesias y algún cementerio.
                                                            Hórreo a la salida de palas de rey
Poco antes de llegar a Palas de Rey comparto unas piezas de fruta con un cicloturista navarro que viene desde Salamanca por el Camino de la Plata. Me descubre un itinerario todavía más desconocido por mí y me descubre otra ruta para recorrer en bicicleta. Será en otra ocasión.
A la salida de Palas de rey tomo de nuevo el camino y me encuentro de frente con un extraño personaje mezcla entre peregrino e indigente que me pide una moneda y me cuenta cosas extrañas de energías y otras palabras sin sentido. Le deseo buen viaje de vuelta y sigo en solitario por un tramo sombreado y algunas veces tan pedregoso que me obliga a hacer andando algunos tramos.
La entrada en Melide no podía ser mejor: Una pulpería donde me tomo la primera ración con un buen ribeiro para luego seguir hasta el albergue pasando antes por una tienda de bicicletas para ajustar los frenos que se han destensado en las inclinadas rampas de bajada.

                                                  

3 comentarios:

  1. Buena y agradable sorpresa la de encontrarte de mañana temprano por la ruta del norte.
    Buen camino y un abrazo.

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  2. Buena y agradable sorpresa encontrarte por la ruta del norte. Buen camino y un abrazo

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    1. Gracias Alberto. Me acordé de vosotros cuando organicé esta ruta pero supuse que estaríais en otro viaje andando. ¿Os animaríais a hacer algo en bicicleta? Puede estar muy bien.

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